¡ Hola de nuevo!
Un nuevo año ha comenzado y para muchos de nosotros, comienzan también montones de propósitos de largo y/o corto recorrido, según la voluntad e insistencia que le pongamos.
Dejar de fumar, apuntarte por fin al gimnasio, salir a caminar cada día sin excusas o perder esos kilos que hemos ganado entre turrones, torrijas y roscos son algunos de los propósitos que prometemos cumplir llegado el mes de Enero y que, con más o menos éxito, nos ilusionan y frustran a partes iguales.
Yo además, añado un propósito más que no es otro que vestirme para verme bien, sentirme mejor y comprar de forma más consciente.

Los que consumimos moda de manera habitual (siempre) tenemos en la cabeza tendencias, tejidos o colores que digan a quien nos mira quienes somos sin necesidad de palabras pero sabiendo que la moda es un lenguaje personal, tú escribes tu historia desde tu cuerpo.
Explorar e innovar es celebrarte sin pedir aprobación ni cumplir con expectativas ajenas.
La moda y el estilo personal son, a menudo, una declaración de intenciones; vestirse demasiado no es vanidad, es un ritual que nos define como personas.
Maquillarte, vestirte o perfumarte frente a un espejo es elegirte cada día para ti misma y no tanto para los demás.

Hay prendas que me recuerdan momentos( un evento, una despedida) , en cambio otras, me dan la fuerza que necesito en momentos complicados o me acompañan un año tras otro.
Aceptar mis cambios y evolucionar es madurar en cuanto a moda, por eso mis propósitos para 2026 son firmes.
Propósitos para el 2026
1-Definir mi estilo personal y hacer una auditoria a fondo de mi armario.
2-Crear mi paleta de colores descartando lo que no es combinable entre si.
3-Comprar menos pero comprar mejor para conseguir más calidad en tejidos y durabilidad.
4-Apostar por una moda más sostenible buscando marcas éticas o locales, e incluso comprando moda de segunda mano.
5-Cuidar y reparar mis prendas con pequeños arreglos que cambian y actualizan su aspecto.
6-Invertir en básicos que funcionan.
7-Jugar con la moda sin miedo: cortes, colores o accesorios adaptados a mi.
8-Priorizar comodidad, si no es cómoda no es para mi.
9-Utilizar la moda como autocuidado, y no, vestirse bien no es superficial, es una forma de respeto propio y mi carta de presentación.
10-Probar, experimentar y rectificar si es necesario, en moda nada es estático e inamovible. Todo evoluciona y mi estilo personal también.
Como diría Marc Jacobs : La ropa no significa nada hasta que alguien vive en ella.