2020 UN AÑO PARA APRENDER U OLVIDAR?

ABUELA A LA ÚLTIMA EN CANTABRIA DMODA: 2020 UN AÑO PARA APRENDER  U OLVIDAR?

Repaso de  los últimos doce meses en los que hemos vivido  momentos muy difíciles de los que hemos aprendido muchas cosas.

La Navidad está a la vuelta de la esquina  y en éste año tan complicado y duro, durísimo para todos, en mi hogar las fiestas van a ser muy especiales. Seremos menos en torno a la mesa pero con el mismo sentimiento de familia y celebración de siempre; no, mucho más.

Porque este año que está a punto de acabar nos ha hecho sufrir demasiado y debería dejarnos algunas lecciones de vida. Así he vivido yo estos últimos doce meses. Seguro que en mucho os sentiréis reflejados.

ENERO

Cumpleaños

Llegó con la alegría propia de un Año Nuevo, ilusionante y lleno de proyectos…y a mi me permitió cumplir  un  año más junto a mi  hija ( cumplimos años el mismo día ) y volver a celebrar el milagro de la vida junto a los míos.

Las noticias sobre un extraño virus nos llegaban desde China y las imágenes en los noticiarios nos parecían sacadas de una película de ciencia ficción.

 

abuiela a la ultima con su marido y su hija soplando las velas de su cumpleaños
Cada 15 de Enero, mi hija y yo , celebramos nuestro cumpleaños.

FEBRERO

Cantabria DModa

Continuó con noticias inquietantes que se acercaban a nosotros peligrosamente….y a mi me regaló un maravilloso comienzo en el equipo de Cantabria DModa para asomarme a ésta ventana virtual y contaros mi particular visión de la vida y  la moda, desde el punto de vista de una abuela poco convencional. Las circunstancias  hicieron que dejase a un lado la moda para centrarme en todo lo que estábamos viviendo.

abuela a la ultima posando con sombrero
Mi primer post en Cantabria DModa, Febrero del 2020.

MARZO

Confinamiento

Las noticias se volvieron inquietantes, duras; el tan temido e inesperado Covid-19 ( coronavirus) había llegado hasta aquí para poner nuestras vidas del revés y sembrar dolor y muerte a su paso. Y llegó el estado de alarma, y con él, el confinamiento en nuestros hogares.

La gimnasia en el salón, los bizcochos más esponjosos y las coreografías más divertidas fueron algunos de nuestros entretenimientos mientras fuera se luchaba sin descanso para contener los estragos que el virus estaba dejando a su paso. Casi todos creíamos que pasaría pronto, pero no. Resistiré fue la canción más  cantada, se convirtió casi en un himno. 

Las videollamadas a mis nietos, familia y amigos pasaron a ser el momento más grato del día, junto a la hora del aperitivo, todos los días a las 13:30 el abuelo y yo brindábamos por que se acabara ésta pesadilla y a las 20:oo salíamos a las ventanas a aplaudir, honrar, agradecer…

manos aplaudiendo por la ventana
Cada tarde a las 20:00 salíamos a las ventanas a aplaudir, honrar, agradecer…

 

ABRÍL

Solidaridad

Siguió con la mayoría de nosotros en casa, hospitales llenos y mucha solidaridad. Cientos de personas cosieron y prepararon material para nuestros sanitarios. Iniciativas de personas anónimas y otras no tanto para visibilizar, donar, ayudar…

Seguimos cada tarde saliendo a nuestras ventanas a agradecer el enorme y maravilloso trabajo que realizaban( y siguen realizando a día de hoy) nuestros sanitarios en primera línea,  seguidos del Ejército, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Transporte y Logística, personal de servicios esenciales y tantos ( sería imposible nombrarles a todos)  que han dado todo y más  para que todo un país no se paralizase.

una ambulancia con las luces
Nuestro personal sanitario ha realizado, antes y ahora, un trabajo titánico.

MAYO

Abrazos

Entre fase 0, fase 1 y fase 2 acariciábamos la tan ansiada libertad que todos anhelábamos. En el mes de Mayo, por fin, pude abrazar a mis pequeños luceros y cuidarles otra vez mientras sus papás se incorporaban a sus trabajos al 100%.

Comenzamos a salir y a disfrutar con sentido común.

JUNIO

Abuelo 1- Cáncer 0

Mascarilla y distancia social son palabras que llegaron para quedarse. Y cancelado, prohibido, pospuesto, obligatorio, necesario...pero empezamos a salir, a retomar,  a continuar…

El abuelo volvió a viajar con un buen diagnóstico en la maleta: abuelo 1- cáncer 0.

Con el abuelo en el 2019

JULIO

Sueños y planes

Nosotros cancelamos  todos nuestros planes, nuestras salidas, nuestras vacaciones; pero no cancelamos las tardes de lectura, los baños en el mar, las puestas de sol, el cumpleaños de mis nietos, una buena conversación con amigos; no cancelamos los sueños ni las esperanzas, las risas, la música ni bailar en la cocina porque no todo está cancelado. Aún quedan muchas cosas con las que disfrutar. Seguimos manteniendo intactas las precauciones u las ilusiones, también.

Disfrutando del mar

AGOSTO

Nostalgia

De cohetes y cabezudos, de pasacalles y procesión, de conciertos y carruseles, de cenas con amigos y chatos en las ferias de La Patrona. Pero el sentido común manda y no debemos olvidar que en los hospitales no cesa la lucha, nunca se han rendido, ni en los peores momentos.

Con amigos en las fiestas de la Patrona del 2019.

SEPTIEMBRE

Orgullo

Comienzo de un nuevo curso escolar interrumpido antes de Primavera, nuestros  niños y jóvenes retoman sus clases y nos dan ejemplo con su actitud, mascarilla desde la mañana temprano hasta que salen del cole , gel hidroalcohólico  continuamente y mucha disciplina al entrar y salir de las aulas para  evitar contagios.

Mis nietos con sus mascarillas, Valentina y Nicolás se han adaptado fenomenal a ellas, como todos los niños, nos dan ejemplo.

OCTUBRE

Esperanza

Las cifras de contagios empeoran, la movilidad entre provincias se ve alterada. Un paso atrás. Algo estamos haciendo mal. Es responsabilidad de todos seguir las indicaciones de las autoridades, acatar las normas por duras que nos parezcan. Por nosotros, por los nuestros, por todos los demás…la palabra VACUNA ya está entre nosotros  y ESPERANZA también.

 

 

 

 

 

 

 

NOVIEMBRE

En petit comite 

El abuelo ha cumplido años, y lo hemos celebrado en casa, en “modo reducido”, la movilidad ha mermado considerablemente, así que nos hemos instalado en la rutina. El abuelo ha perdido un tío por Covid, maldito virus.

DICIEMBRE

Una Navidad diferente

Comenzamos recibiendo un buen diagnóstico otra vez, del abuelo. Todo O.K. Y preparando la casa para las fiestas, mis nietos esperaban entusiasmados el momento de adornar el árbol, las ventanas e inaugurar las tardes de turrón de chocolate. Qué más puedo pedir a la vida que poder verles disfrutar sanos y felices? tengo mil y un motivos para celebrar la vida aunque ésta se empeñe a veces en ponernos la zancadilla. Si algo he aprendido éste año es a valorar cada momento, cada buena noticia, cada logro por pequeño que sea…a conformarme con lo que tengo y no soñar con utopías. Por eso y mucho más, yo celebro la Navidad  más que siempre, como nunca.

Con el abuelo y mis nietos en Navidad

 

 

ABUELA A LA ÚLTIMA EN CANTABRIA DMODA

REFLEXIONES DE UNA ABUELA EN TIEMPOS DE COVID

abuela a la ultima mirando al mar en suances
El futuro es incierto pero necesitamos mantener la ilusión intacta.

Creo que no va a poder ser. No como querríamos. No como lo hacíamos hace unos meses. No podremos relacionarnos con normalidad durante un periodo largo de tiempo. Esto se alarga. No queremos, pero es así. Ni en nuetras peores pesadillas imaginamos nada peor. Pero está ocurriendo. Hoy. Y hay que asumirlo, nos guste o no. Es nuestra realidad.

Incertidumbre? Sí. Miedo? No. Precaución? Siempre.

No es nada fácil mantenerse optimista cuando todo parece ponerse del revés. Cada día hacemos un gran esfuerzo para mantenernos positivos y no dejarnos llevar por la tristeza y las malas noticias. Pero las malas noticias no cesan y es necesario, primordial, que eso cambie.

Que podemos hacer mientras tanto? No bajar la guardia ante el virus que nos ha cambiado la vida para siempre. A lo que todos ya sabemos- mascarilla, distancia de seguridad, higienen y lavado de manos y evitar en lo posible reuniones con personas no convivientes-, hemos de añadir mantener la ilusión y la esperanza de que todo va a ir mejor y seguir celebrando la vida. Dificil? Muchísimo.

Porque la situación nos asusta y hasta nos desborda. Porque es ” monotema”, dirige nuestras vidas en todas sus vertientes: trabajo, salud,conciliación familiar, economía, ocio, tiempo libre…

Porque casi todos conocemos a alguien que está afectado por la enfermedad o por la situación económica ( incluso nosotros mismos)…todos estamos preocupados, y mucho.

Pero como el tiempo no se detiene, con virus o sin él, debiéramos celebrar las pequeñas grandes cosas de la vida, aún con unos pocos, los más cercanos. Una graduación, un aniversario, un nacimiento, una buena noticia al salir del hospital,un nuevo trabajo, un cumpleaños…Porque la vida son subidas y bajadas; risas y llantos; ahora y siempre, pero en estos momentos cobra más sentido que nunca.

Y aunque veamos el horizonte negro (sí, hay dias malos) no permitamosque el virus nos arrebate más de lo que ya lo ha hecho hasta ahora.

Todo eso y mucho más lo podeís leer en Cantabria  DModa de  http://www.eldiariomontanes.es

MIS MELLIZOS SE HAN HECHO MAYORES

Cuando nacieron mis nietos fue como un Tsunami. Pero,  en realidad, mi vida ya estaba revolucionada  mucho antes. Cuando tuve que  resetearme y volver a empezar. Cuando me dijeron que ya no más de aquello que venía haciendo hasta entonces. Por salud. Cuando de un trabajo a jornada completa pasé a frenar en seco. O casi. Porque, como si de un regalo se tratase , hace  trece  años llegaron hasta mi un par de hermanos mellizos que me rescataron de las tinieblas, me convirtieron en su TATA, me devolvieron la confianza en mi misma y me regalaron cada tarde su ternura y sus sonrisas.

abuela a la ultima con sus mellizos más mayores
Han pasado doce años de ésta foto, “mis” mellizos mayores se han convertido en unos chicos fantásticos .Siempre seré su TATA, no importa los años que pasen.

A cambio, yo les di  mis cuidados y mi recién estrenada vida sin prisas que se me hizo nada al cambio. Yo salí ganando. Seguro.

abuela a la ultima rodeada de sus mellizos mayores
Älvaro y Jaime se han convertido en unos chavales maravillosos.

Pero como no pude detener el  tiempo, mis pequeños crecieron y crecieron, dejando de necesitar mis cuidados para solo necesitar mis besos más de tarde en tarde. Mientras todo eso ocurría llegó el anuncio de que iba a ser ABUELA . Y de dos a la vez. Otra vez pares, otra vez  amor multiplicado .

Mi hija con sus mellizos de apenas una hora de vida.

Y entonces si que llegó la locura para siempre.

El primer año fue una auténtica revolución. Agotador, a veces caótico. Pero tan, tan bonito que aún hoy echo de menos tener un bebé entre mis brazos . Su olor, su llanto, su sonrisa.

nietos de abuela a la ultima con un año de edad
Valentina y Nicolás con un año.

 

Mientras crecían cambiaba su vida y la mia a paso de gigante, la de todos alrededor. Sus primeros pasos, su primer baño en el mar, su primera Navidad, su primer día de colegio, todos “sus primeros ” eran tambien los mios.

Mis nietos con su mamá en su primera Navidad.

Y como otra vez el tiempo se empeña en ir demasiado deprisa, Ell@s también  crecieron  y ya no me necesitan tanto como antes…y la abuela tiene más tiempo para Ella. Sabré gestionarlo? como será mi vida ahora que no necesito moverme a golpe de reloj? demasiado tranquila?

 

 

nicolás y valentina con cuatro años
Aquí tenian cuatro añitos.

Desde que Ell@s  llegaron, el tiempo ha ido  mucho más deprisa, no sé en que momento dejaron de ser bebés  y fueron simplemente niños.

mis nietos sentados en la playa
Valentina y Nicolás ya han cumplido seis años.

  A Jaime y Álvaro, por ser luz cuando solo veía oscuridad.

A Valentina y Nicolás, por ser  luceros que iluminan mis días.

      GRACIAS.

LA RESPONSABILIDAD DE NUESTROS NIÑOS EN CANTABRIA DMODA

 

abuela a la ultima con sus nietos todos con mascarilla
Mis nietos utilizan la mascarilla como un complemento más, sin quejas ni protestas.

 

Septiembre ha sido para mi, con diferencia, el mes más ilusionante

del calendario. Suele coincidircon el final de las vacaciones para muchos de nosotros y el comienzo del curso escolar o la vuelta al trabajo para otros. Mes de cambios, de nuevos proyectos, de una etapa más ilusionante, tal vez. Éste año es atípico. Raro. Preocupante. Triste.

Todas y cada una de las cosas que hacemos están marcadas por el Covid-19. El trabajo, o la falta de él, el ocio, las vacaciones, los nuevos o viejos proyectos…

Nada es como antes. Las noticias que nos llegan nos hacen estar alerta e intensificar las precauciones. Nos jugamos mucho, nuestros mayores, nuestros niños, nosotros mismos.

Me pregunto cada día si volveremos a lo de antes. A tocar sin miedo, a besar sin miedo. A organizar, planear o llevar a cabo proyectos de vida sin miedo.

Celebrar tu boda con todos los que quieres, disfrutar de tu cumpleaños a lo grande, ese reto deportivo para el que te preparaste a conciencia, o simplemente, salir a cenar con tu grupo de amigos de siempre.

Siento que me falta algo, que me lo han robado. Quién? No lo sé, no tengo la respuesta. Es como si todo lo que quiero, lo que me gusta o con lo que sueño, estuviese pausado, a la espera. Sin fecha de comienzo y mucho menos de final. A veces, necesito alejarme de todo, desconectar, ir a lugares sin apenas gente y pensar. Son pocos los momentos en que me dejo llevar por el pesimismo y la tristeza, pero los hay.

 “Desde el minuto uno,  los niños  renunciaron a sus rutinas sin protestas”

abuela a la ultima cos sus nietos y sus mascarillas
Los niños son los primeros en adaptarse a las nuevas circuntancias.

Todo ésto y mucho más lo puedes leer en la seción de Cantabria DModa  de http://www.eldiariomontanes.es

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NOSTALGIA DE UNA ABUELA en CANTABRIA DMODA

Tengo una sensación agridulce…no quiero, pero así es. Sin celebraciones ni conciertos ( salvo algunos que se han podido disfrutar sentados); sin fiestas religiosas ni populares;sin ferias ni carruseles;sin mercado medieval ni carrozas con confeti y serpentinas; sin cánticos ni procesion; sin caballitos de Ortega ni papeletas de la tómbola; sin concurso de tortillas ni de bolos; sin terrazas abarrotadas ni churros calentitos…

Disfrutando con amigos en las ferias de La Patrona.

Sé que es lo correcto, no podia ser de otra manera, pero duele. Desde que tengo recuerdos no hay un verano en mi vida sin fiestas patronales, sin La Patrona de Torrelavega. 

No es solo una calle llena de carruseles con música pegadiza y luces de colores, no. Es el sentir y la alegria  de toda una ciudad….

Todo esto y mucho más lo puedes leer en la sección de Cantabria DModa de

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VACACIONES EN CANTABRIA EN EL DIARIO MONTAÑES

abuela a la ultima en la playa de Suances con mascarilla
Maribel disfrutando de un día de sol en Suances.

Estamos viviendo nuestro verano más atípico y complicado. Seguimos saliendo a la calle con mascarilla y sensatez, que es, de momento, la mejor manera y la màs responsable. Yo tenía otros planes, pero, como muchas otras cosas, casi todos hemos tenido que cambiarlos.

El coronavirus retrasó proyectos de trabajo y, por tanto, también el periodo de vacaciones del abuelo, así que las viviremos de otra manera, sin viajes fuera de nuestra provincia pero disfrutando de lo nuestro, que no es un mal plan, no?

abuela a la ultima en el mirador de Suances comtemplando la ría.
Cantabria es hermosa en la costa y el interior.

No es un verano peor, es un verano diferente…

Éste post completo podéis  leerlo en http://www.eldiariomontanes.es en la sección de Cantabria DModa.

ABUELA EN MODO VERANO.

Es el típico día de calor, estamos ya en modo verano. Sol desde bien temprano y una temperatura inusual para el Norte, más de 30 grados.

Ell@s gritan ahí afuera y sus gritos llenan el pequeño vecindario de alegría entre tantos mayores  que viven alrededor. Han desayunado más tarde de lo habitual y quieren jugar en la calle ya. Ni  Bob Esponja ni Peppa Pig pueden competir con el sol que ya calienta el agua de la pequeña piscina que domina  el jardín.

nietos de abuela a la ultima en la piscina
En el agua es donde más disfrutan los días de calor, no hay nada como un buen baño.

 

Hoy comemos solos los tres, Valentina, Nicolás y yo, sus papás están trabajando y yo estoy al mando un día más. Les voy a preparar pasta, su comida preferida, fácil y rápido.

Me sentaré a escribir. No tengo tema decidido para mi blog pero necesita actualización y mejorar en fotografía. Recojo la vasija del desayuno, me tomo un café  y cambio mi vestido  floreado por un pantalón corto y una blusa ligera.

Abuelaaa…nos llenas estos globos de agua?, les lleno  unos cuantos  que no tardan ni treinta segundos en explotar.

No me mojeís, que me voy a sentar a escribir un rato. Me exprimo las meninges para elegír tema. Ahhh…he olvidado la protección solar. Niñ@s, venid a extenderos la crema para que no os queme el sol. Les embadurno enteros que hoy pega fuerte y  se pueden quemar.

Abuelaaa…vamos a limpiar las baldosas con la manguera; limpiar la acera vosotros?...valeee.

Me siento de nuevo,  me hago la loca, sé que terminaran empapados pero hace tanto calor que no importa mucho…. oigo gritos, sé como acabará la limpieza. Me levanto a echar un vistazo. El suelo se ha convertido en un barrizal, les pido que lo limpien bien, desvian la manguera y….acabo como un fideo nadando en la sopa, muy mojada. Sus risas se oyen a kilómetros.

Me pongo ropa seca y, ahora si, me siento a escribir. Abuelaaa…nos vamos a bañar en la pisci , te bañas con nosotr@s?, luego me baño , ahora voy a escribir un poco.

En mi teléfono suena Fonseca

                                       …ven, voy a cuidarte el corazón, por eso

                                       ven, que aquí te tengo ésta canción, ven

                                       tú eres mi vida, que yo la tuya cuidaré toda la mia,

                                       ay, amor…na,na,na,naaaa…..

Abuelaaa…nos acercas  las gafas de bucear?… vuelvo a sentarme, ahhh…la lavadora ha terminado, hoy seca rápido, voy a tender la colada.

Ahora  si que voy a escribir , tal vez haga unas fotos chulas para el blog. Tema verano. En la parte de la sombra descansa el sofá que hizo el abuelo con sus cojines nuevos, ha quedado precioso….y tambien están los restos de globos de agua , los hinchables de la piscina, las tumbonas, la sombrilla, más juguetes ,las toallas y bañadores de los niñ@s, la escoba y hasta la protección del sol…intento mantenerlo ordenado pero es una tarea casi imposible con dos niñ@s de cinco años.

sofa y jardin de abuela a la ultima

 

Pienso en esas fotos de terrazas superordenadas con alegres cojines  y lucecitas de colores  que salen en las revistas llenas de niños ( y mayores) con sus ropas  primorosas , tan repeinados y limpios…

Abuelaaa…nos secamos y vamos a jugar a nuestra habitación. Por fin, me siento  tranquila pero algo ronda por mi cabeza, y si abren la puerta del balcón? es peligroso, y aunque  saben que no deben hacerlo, son niños. Subiré a ver que hacen. Luego  les prepararé su tentempié de media mañana.

Aprovecho y les hago también unos helados.

nietos de abuela a la ultima comiendo un helado
Sin horarios, disfrutando del verano.

Les oigo cerca. Se van a bañar otra vez, tienen calor.

Abuelaaa…dijiste que te bañabas con nosotros. Me meto a la piscina. Abu, tú porque tienes la barriga torcida?…no tienes el ombligo en el medio como nosotr@s. No cariño, eso es porque cuando era pequeña me operaron, apendicitis  se llama. El agua está  casi templada , es un placer sumergirse en ella. Pero voy a preparar la comida, les dejo que disfruten del agua,  entro y salgo, no aparto la vista de la ventana, juegan y rien, felices.

 

Con todo a punto, preparo la mesa en la calle, la temperatura es ideal y permite comer fuera sin pasar calor. Comemos en un pispas, los niños quieren volver al agua. Recojo, ordeno y a la calle, quizás ahora me llegue la inspiración.

Abuelaaa…juegas con nosotr@s en el agua? vale…pero antes voy a recojer la ropa del tendal. Ahora si, me baño con Ell@s , ésta vez sin prisa, disfrutándoles.

 

Abuelaaa…mira como buceo. Abuelaaaa…mira como cierro los ojos bajo el agua. Abuelaaaa…mírame como me tiro de bomba. Y así se nos va pasando la tarde;  tenemos conversaciones muy  serias en la piscina.

Abuela..tú donde trabajas?

Cuidando del abuelo y de vosotr@s.

No abuela, eso no es un trabajo. Tú no tienes un taller o una oficina?

No, mi trabajo es cuidaros mientras papá y mamá trabajan.

Eso no es un trabajo, Abu...tienes que tener una fábrica o algo.

Mi cara es todo un poema…aún así, éste trabajo  no lo cambiaría por nada del mundo, ya me llegará la inspiración otro día.

 

ABUELA A LA ÚLTIMA EN CANTABRIA DMODA

Consejo de abuela: si me pilla el virus, que me pille preparada.

Me gusta seguir las normas, pero no me gusta cuando me imponen algo desagradable por obligación. No me resigno, no. Y ahora un virus me dice que tengo que llevar la boca tapada, mantener la distancia incluso con aquellos a quienes quiero e impregnar mis manos con gel hidroalcohólico cada vez que toco algo fuera de mi casa. Es lo que hay, lo acepto.

Adaptarse es obligatorio. Pero si ésta nueva realidad impone sus reglas, yo también puedo imponer las mias,no? Hay sensaciones, vivencias y hasta algun pequeño capricho a los que no pienso renunciar.

abuela a la ultima con su amiga Africa y con mascarillas

Si la situación actual es dolorosa y preocupante,¿ porque no intentar disfrutar de aquello que te apasiona? He decidido que si me pilla el virus, que me pille guapa, poniéndole  humor y valor a partes iguales.

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UN VERANO CON MASCARILLA Y PRUDENCIA

…y en un suspiro  se ha presentado el verano, no en fecha pero si en temperatura.

Un verano diferente, no peor, pero nunca igual a otros que hayamos vivido. Porque después del confinamiento  en nuestros hogares y de días interminables sin salír, hemos pasado a otro formato : fases de desescalada con restricciones concretas  pero arañando pequeños logros.

Y  hemos salido a la calle. Con mascarilla en el rostro y prudencia en los bolsillos  llenamos las terrazas, las avenidas y las playas, deseosos de recuperar el tiempo y la libertad que nos parecen perdidos, aunque nunca lo hayan sido del todo.

mi amiga Rosi con mascarilla entre flores y plantas
Otra abuela con mascarilla, Rosi la lleva con naturalidad y alegría.

Tiempo es algo de lo que andábamos escasos y se instalo en nuestro regazo de golpe y sin avisar.

Libertad es  algo a lo que tenemos  derecho, pero con una linea muy frágil entre lo personal y lo colectivo.

Y entre bizcochos caseros, tablas de gimnasia  y noticias inquietantes hemos acabado el invierno, atravesado la primavera y puesto un pie en el verano...en un verano atípico y algo extraño que nos ilusiona e inquieta a partes iguales.

Provistos de mascarilla, gel desinfectante y sentido común hemos de intentar que la situación de cada uno ( erte, desempleo, enfermedad ) no nos supere ni nos impida seguír con nuestra vida, aunque sea fácil de  decir y difícil de cumplir.

mi amiga Africa con mascarilla y ropa de verano
África , abuela con mascarilla y estilazo.

He de admitír que en fases anteriores ( ya he perdido la cuenta de las que llevamos ) he salido poco y con algo de miedo, pero ya no.

Vencer al virus no debe  ser solo una frase, sino una actitud y una consigna,  lo vamos a conseguír, estoy segura.

mi profesor de pilates con mascarilla preparado para dar clase
Mi profesor de Pilates , Aarón de @nutri4sport preparado para dar su clase con mascarilla y distancia.

Porque no podemos dejar que ningún virus de porquería nos robe  la ilusión de vivír, de trabajar, de bailar, de reír… de seguír disfrutando de lo que sea que nos haga felices cada mañana al levantarnos.

Retomaremos nuestros hábitos con todas las medidas de seguridad necesarias pero sin renunciar a lo que  es más importante para nosotr@s.

Y tú, que vas a hacer éste verano?

ABUELA A LA ÚLTIMA en CANTABRIA DMODA

“Ya se ve la luz al final del túnel” es la frase que más escucho en los últimos días. Parece que empezamos a reconquistar pequeñas libertades  que nos habian sido arrebatadas por un bicho que solo podemos ver a través de un microscopio.

Salír a correr o pasear se nos antoja una maravilla comparado con días atrapados entre la cama y el sofá, el salón y la cocina; el jardín, los más afortunados.

Todos hemos tenido que renunciar, pequeños y mayores, a nuestra libertad y modo de vida durante un tiempo que parece no tener fin.

Todas estas reflexiones las puedes leer en la sección de Cantabria DModa en http://www.eldiariomontanes.es

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